Consejos deportivos y nutricionales para el verano

¡¡¡Por fin está aquí!!! Un año más cambiamos el traje por el bikini, los zapatos por las chanclas, los abrigos por los pareos, las bufandas por el abanico… Pero también cambiamos las cenas en casa por cenas fuera con los amigos, el entrenamiento por las siestas y una alimentación saludable por las cañas y tapas. Estos son algunos consejos para controlar los excesos veraniegos.

Alimentación

Continúa haciendo las 5 comidas al día y sigue evitando dulces, fritos, salsas con excesiva grasa, guarniciones “extras”… No te olvides que lo que “sobra en el plato es lo que engorda”, si has calculado mal las cantidades y tienes en el plato más comida de la conveniente no te excedas y come con cabeza. Recuerda que ahora en verano apetece más beber que comer, por lo que aprovecha para cambiar los potajes por las sopas frías, los guisos por platos a la plancha y las guarniciones de patatas por ensaladas.

Drinking-Water

Hidratación

La hidratación es imprescindible. Recuerda que en invierno debes beber alrededor de 1,5 – 2 litros de agua, que tienen que aumentarse entre 0,5-1 litro ahora en verano por las pérdidas de calor. No debes sentir nunca sensación de sed, anticípate, tu cuerpo lo agradecerá. La única bebida que hidrata es el agua, consume el resto de las bebidas con moderación, sobre todo el alcohol. Recuerda que el alcohol tiene casi las mismas kcal que la grasa, kcal vacías (que no aportan ningún nutriente) y por lo tanto se van directamente a esas zonas que tanto nos cuesta moldear el resto del año.

Entrenamiento

El entrenamiento cardiovascular es fundamental para mantener a raya los excesos del verano. Elige la máquina que prefieras, bicicleta, cinta de correr, elíptica, remo,…, con una intensidad media-alta, durante unos 30 minutos/día. También puedes dar un paseo (a una intensidad media) al menos durante una hora.

 

¡¡¡DISFRUTA DEL VERANO!!!

Síndrome de Prader-Willi, más allá del hambre…

¿Te imaginas una continua sensación de hambre, que nunca tuvieras ganas de moverte y que la ansiedad por la comida te hiciera incluso comerte los alimentos sin cocinar? Pues súmale un retraso madurativo y mental de leve a moderado (entre otros) mezclado con trastornos del comportamiento y tenemos el Síndrome de Prader-Willi (SPW). Un capricho de la genética que se da cada 10.000 nacimientos y que condiciona la vida de esa persona y de toda la familia.