Nutrición Madrid: Benefits es por y para vosotros

Os lo habéis ganado; la palabra GRACIAS en mayúsculas. Desde el departamento de Nutrición, este post en el blog de Benefits es por y para vosotros. Mi objetivo es agradeceros vuestra dedicación, esfuerzo y motivación a la hora de cambiar vuestros hábitos alimentarios, de mejorar día a día y cómo no, de hacer mi trabajo posible. Cualquier profesional, ya sea un nutricionista, un entrenador o un abogado, necesita personas que depositen su confianza en ellos, así que queridos alumnos, aquí van mis notas de fin de curso y los créditos finales de la película que narra vuestro paso por Nutrición.

Soléis llegar en Septiembre, con pocas fuerzas y menos forma física aún, paladeando aún la buena vida que os disteis con gusto durante las vacaciones, y pensando en las agujetas que os va a dejar vuestro entrenador cuando os “pille”. Pero eso no es nada comparado con el pavor que le tenéis a la InBody, o “máquina del demonio” como llamáis cariñosamente a la báscula (pobrecita ella, qué injustos sois). El primer GRACIAS es para los que, a pesar de ese miedo irracional, venís con una sonrisa al despacho y os atrevéis a retar el resultado que salga, porque lo mejoraréis mes a mes.

El primer trimestre tiene dos posibles; si os habéis empezado a esforzar antes de los consagrados puentes, siempre conseguís grandes avances; si no, los empalmáis con las Navidades y hasta Enero no os ponéis las pilas. El segundo GRACIAS es para los que quieren mejorar incluso cuando el calendario no ayuda, los que  tras el puente de Diciembre deciden que es un momento tan bueno como otro cualquiera. Y además, lo consiguen. Esa motivación sin límite nunca dejará que flaqueéis, de verdad.

Al llegar el segundo trimestre, tras el turrón y los polvorones, cogéis carrerilla y no hay quien os pare. Así hasta Semana Santa y los puentes de Mayo, ¡qué sociales somos y cuántos planes tenemos! Pero lo tenéis claro, un solo fin de semana no va a echar el trabajo de meses por la borda, porque vosotros no estáis a dieta sino que sabéis comer. Y lo decís orgullosos: “¡a mí me han enseñado a comer!” El tercer GRACIAS va para todos aquellos que hacéis ese tipo de afirmaciones, para los que saben expresar qué han aprendido y lo valoran tanto.

Tercer trimestre…recta final para algunos, una época más para otros. GRACIAS a los que siguen buscando sus objetivos, poniéndose metas cada vez más lejanas, a lo que me proponéis retos cada vez más ambiciosos; me hacéis crecer día a día como profesional en el campo de la Nutrición y la Dietética.

GRACIAS por encontrar en vosotros mismos (con la ayuda de vuestros entrenadores, qué grandes son ¿eh?) la motivación para mejorar en cada medición. Seguid así y recordad que en Julio también os espero J

Fdo: Nuria Prieto, una nutricionista orgullosa de vuestros logros.

¡Feliz Verano!

Aceite de palma: en busca y captura

Es el nuevo diablo de la Industria Alimentaria; buscamos en cada etiqueta la presencia del aceite de palma y evitamos la compra del producto si lo contiene.

Las keywords  “aceite de palma”, “palmiste”, o incluso “aceites vegetales”, sin especificar cuáles en un etiquetado nutricional, desatan nuestra mayor animadversión hacia el paquetito que tenemos en la mano, depositándolo de nuevo en el estante del súper del cual no debería haberse movido jamás (no me parece mal, pero seguid leyendo, la historia tiene miga).

Acto seguido, leemos la etiqueta del producto situado a la derecha, a la izquierda, detrás, etc. Todo un baile de búsqueda infructuosa para… encontrar un ultraprocesado hipercalórico y nutricionalmente inadecuado que satisfaga la necesidad de bollería industrial o snacks salados (hambre, ansiedad o gula, cualquier motivo justifica ese “capricho”).

Efectivamente, el quid de la cuestión es que el aceite de palma se encuentra en productos alimentarios, ¡no en alimentos! Tanto volverse locos leyendo etiquetas, cuando los mejores alimentos en cuanto a composición nutricional se refiere, ni siquiera la llevan. Frutas, verduras, legumbres, pescados, huevos y un largo etcétera de alimentos libres de la presencia del indeseable aceite de palma.  Pero es que os añado otra gran noticia, tampoco incluyen en su composición otros ingredientes “castigados” como jarabes de azúcares o grasas trans.

No os culpo, muchos medios de comunicación no “comunican” nada bien las noticias. Dan la voz de alarma de tal forma que se pierde el foco del problema en cuestión. Si no se compra este tipo de procesados, disminuirá la presencia del aceite de palma (cuya producción  influye de una forma muy negativa en el planeta) en nuestra despensa. Así de fácil.

Si queréis conocer un poco más la problemática del aceite de palma, os expongo a continuación un pequeño  resumen. ¡Atentos!

  • ¿Qué es?

El aceite de palma proviene de los frutos de una planta llamada palma africana (Elaeis guineensis) producida mayoritariamente en los bosques tropicales de Indonesia y Malasia.

  • ¿Cuáles son sus utilidades?

Surge en la Industria Alimentaria como alternativa a las nocivas grasas hidrogenadas, en productos precocinados, snacks, aperitivos, coberturas de pasteles o bollería. Además se utiliza para fabricar cosméticos, productos de limpieza y velas.

  • ¿Qué ventajas presenta para ser tan utilizado?

Es sólido a temperatura ambiente, se enrancia menos y presenta una textura untuosa; caracteres muy válidos para productos de pastelería. Además es versátil, su producción es más económica y resulta más rentable que otros aceites como el de coco.

  • ¿Y dónde está el problema? Porque obviamente existe…

A nivel de salud, su composición es en un 50% ácidos grasos saturados, y éstos son los conocidos como “ácidos grasos malos” ya que favorecen la aparición de factores  desencadenantes de enfermedades cardiovasculares.

A nivel ambiental, su producción ha causado la deforestación de bosques, con la consecuente causa de peligro de extinción a especies animales que habitaban esas zonas (un ejemplo es el orangután) y un aumento de la contaminación, ya que esos bosques se encargaban de la eliminación del dióxido de carbono producido, por lo que aumenta el conocido “efecto invernadero” del planeta.

Por todo esto, no sé hasta qué punto se puede decir que la producción de este aceite es “rentable”. Señores de la Industria Alimentaria, estúdienlo bien.

Lo que sí puedo deciros es que su consumo no es recomendable, y que evitando los procesados y utilizando otros aceites para cocinar o aliñar, como el aceite de oliva, el “nuevo demonio” del marketing alimentario no os afectará.

A todo esto, ¿hoy habéis realizado actividad física? ¡Vuestros entrenadores os esperan en Benefits dando “palmas”! 😉

Nuria Prieto, nutricionista en Benefits Body Mind

Nutrición Madrid: La mentira de los 0,0

Es pasar la Semana Santa y notar la presión del verano que se acerca; de cómo la grasa campa libremente por el abdomen (dicho de un modo light) gracias a todos tus fines de semana descontrolados en los que había de todo salvo cerveza 0,0%. ¡Mierda! (Con perdón, pero sabéis que es el pensamiento habitual).

Después comienza la bomba de ideas en nuestro cerebro con soluciones tipo “voy al kiosko, me compro la revista que anuncie una dieta que asegure el milagro y la realizan muchas celebrities del momento. (¡Já!)”. Otra mejor; “estamos en el siglo XXI, Google tiene que darme la solución” (si pones la palabra “dieta” en el buscador, el primer resultado es la página web de Pierre Dukan, médico francés especializado en neurología y que decidió cambiar su especialidad por la de nutrición y dietética, proponiendo un método irresponsable y con graves consecuencias sobre la salud de las personas que lo realizaban a largo plazo, hecho que causó su baja del Colegio de Médicos francés. Total, que es una gran opción, otro ¡já!)”. Vamos a por la tercera; “mi vecino me dijo que su cuñada estaba haciendo una dieta que eliminaba todas las toxinas  del cuerpo a base de unos batidos verdes algo rarunos, que le iban súper bien porque estaba adelgazando a la velocidad de la luz (ejem…)”.

Por fin accionas la neurona clave y el plan D (de definitivo, porque a la cuarta va la vencida) toma forma; “me voy al súper, compro todos los productos con envoltorios rosas que vea en la sección de embutidos, busco todas las salsas, patatas fritas y quesos light y cualquier producto que ponga en su envoltorio 0,0%, que no sé muy bien si es 0,0% alcohol, grasa o azúcar, pero que si lo pone será que es más sano y punto”, (para qué vais a ir al Nutri, que eso cuesta dinero y os va a poner lechuga todos los días y no os va a enseñar a comer. Última ironía, lo prometo…).

Lo primero que debéis saber es que los mejores alimentos no llevan ningún tipo de envase, si no que se encuentran en las cestas más verdes del “súper” y al alcance de vuestra mano.

Que hayan disminuido ligeramente el contenido en materia grasa de un queso cheddar etiquetado como light o los azúcares añadidos de un zumo de naranja envasado en brick, no lo convierte en saludable, pero el marketing industrial no perdona una y se inventa las mejores frases escritas en letras llamativas para que caigamos en ese error. Si tu alimentación continúa a base de los mismos ingredientes que antes, pero etiquetados en color “rosa”, no significa que vayas a comer bien o que vayas a bajar de peso por tomar leche desnatada 0,0% en lugar de la desnatada que tomabas antes (sólo hay un 0,1% de diferencia entre una y otra, para que lo sepáis).

Efectivamente, debemos proveer nuestra nevera de frutas, verduras y hortalizas frescas, por su aporte vitamínico y mineral imprescindible, y que además, presentan un contenido calórico muy bajo. Son alimentos perfectos para alimentarnos, nutrirnos y fomentar los objetivos de pérdida de grasa.

Por otro lado, las fuentes de proteína saludable (mejor sin envase, “más mercado y menos supermercado”), deben ocupar otra balda en la nevera: carnes magras (pollo, pavo, conejo y una ración semanal de carne roja, que no la crucificó la OMS), pescados blancos y azules, huevos, lácteos naturales sin azucarar y legumbres variadas.

Además, los granos integrales deben proveernos la energía a partir de los carbohidratos, ya que su contenido en fibra y micronutrientes, y la ausencia de azúcares indeseables, hacen que tengan una composición adecuada. En tu despensa puede haber cereales integrales (arroz, avena, espelta, centeno, trigo, quinoa, etc) y pan que también presente el grano entero en su elaboración, en lugar de harinas refinadas.

Por último, grasas saludables (sí, he dicho grasas). Aceite de oliva virgen extra, aguacate (es una fruta, pero por su contenido en grasa la incluyo en este grupo), frutos secos al natural (ni tostados ni salados ni el “mix” que venden en el chino de la esquina) y semillas (lino o calabaza por ejemplo). Este grupo debe estar presente siempre en ligeras cantidades, ya que su aporte calórico es mayor, pero no por ello deja de ser necesario.

No podemos olvidar qué bebidas elegimos. Te propongo AGUA. Y lo pongo en mayúsculas porque se olvida su existencia. Llenar tu nevera de productos “zero” sólo va a fomentar la apetencia por alimentos dulces, ya que su contenido en edulcorantes y el alto poder endulzante de éstos, provoca que nuestro paladar se acostumbre a esos sabores y aumente la demanda del mismo (bollería por ejemplo). Hablo tanto de refrescos como de zumos, que no son más que agua con azúcar (la etiqueta 0,0% significa que no añaden más azúcares, no que no los contenga per sé).

¡La vida puede ser de color rosa pero deja que los alimentos que la ocupen sean de todos los colores!

Nuria Prieto, nutricionista en Benefits Body Mind

Entrenamiento personal Madrid: ¿Sudar adelgaza?

photo credit: mtux Sweating via photopin (license)

Muy buenas, hoy me gustaría poder desmitificar uno de los mitos más extendidos en las salas de fitness de todos los gimnasios del mundo, se trata de si realmente ¿sudar Adelgaza? Lo primero de todo daremos una breve definición de lo que es la sudoración: La sudoración, un proceso que también se denomina transpiración y es una secreción de las glándulas sudoríparas de la piel. El sudor es un mecanismo regulador de la temperatura corporal. La transpiración provoca una refrigeración de la piel por la evaporación del agua del sudor.

Cuando realizamos actividad física, de manera general nuestra temperatura corporal sube como respuesta a este estimulo, por lo tanto nuestro cuerpo que es muy inteligente utiliza el mecanismo de la sudoración, para mantener nuestra temperatura corporal estable.

Cuando realizamos un entrenamiento en el que se requiere un gran desgaste o esfuerzo muscular, vamos a sudar más y por lo tanto vamos a quemar más calorías y grasa.

Tenemos que tener clara una cosa, cuanto más alta sea la intensidad del entrenamiento quemaremos más calorías y mayor cantidad de grasa. NO conseguiremos aumentar más la quema de calorías y de grasa elevando aún más la temperatura corporal intencionadamente.

Pongamos un ejemplo:

Una Persona corre durante 45minutos es una cinta a una intensidad de 8km/h un día. Al día siguiente esa misma persona corre exactamente lo mismo 45 minutos a una intensidad de 8km/h pero con una sudadera y un cortavientos.

Evidentemente el segundo día esta persona sudara más, pero debido a que mediante un elemento externo ( la ropa), evita que su piel transpire mejor, aumentara su temperatura corporal y su cuerpo como mecanismo de “defensa” es aumentar la sudoración para disminuir la temperatura corporal. Esta persona lo que consigue es disminuir el grado de hidratación de su cuerpo y perder mayor cantidad de agua corporal y con ello una disminución de su peso. Pero que en cuanto vuelva a hidratarse volverá a recuperar el peso perdido por la sudoración excesiva.

Conclusión: ¿Sudar adelgaza? NO. Quemaras calorías realizando ejercicio e inevitablemente la sudoración como respuesta de nuestro organismo. Pero no significa que aumentando nosotros mismo la sudoración, vayamos a obtener mejores resultados en la quema de grasas.

Daniel Molano, entrenador personal en Benefits Body Mind

Semana Santa, burpees y torrijas

Pues sí, parece que por fin ha llegado abril. Días soleados (aunque alguno que otro no tanto) temperatura primaveral, la feria y, como no, la semana santa.

Y es que en esta semana, muchos de nosotros aprovechamos para descansar unos días. En familia, con amigos, en pareja,… dedicamos cada minuto de ese tiempo a relajarnos, a veces, abandonando completamente nuestra forma física en este periodo vacacional.

¡Tranquilo! No soy tu conciencia recordándote que tienes que llevar tu rutina de entrenamiento de forma estricta. Tampoco te voy a decir que si dejas de hacer deporte, perderás todos y cada uno de los progresos que has conseguido.

Lo cierto y verdad es, que al igual que en nuestros trabajos/actividades rutinarias,  nuestro cuerpo necesita descansar. Cualquier buena rutina de entrenamiento tiene una fase de descanso que debemos aplicar.

¿Descanso absoluto? Te recomiendo que no. Burpees y torrijas son compatibles. Quiero animarte a que no te quedes parado por completo esta semana santa. Que tu único ejercicio no sea el levantamiento de torrija del plato a tu boca. Que después de estas vacaciones vuelvas a tu rutina más descansado, con más energía y sin perder todo lo que te costó conseguir.

Recuerda…una hora de entrenamiento corresponde únicamente al 4% de tu día. Desde Benefits BM queremos que no aparques ese 4% y ¡te vamos a ayudar!

Te aconsejamos que eches un vistazo a nuestros ejercicios de entrenamiento funcional y entrenamientos que hemos subido, para ti, a nuestro canal de youtube.  Escoge los ejercicios o entrenamientos de nuestros videos, que más te gusten y se ajusten a tu rutina actual, y realízalos.

Aquí te dejo algunos enlaces de entrenamientos y ejercicios:

Rutina de ejercicios para adelgazar en casa

Clase de Body Hit

 

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No dejes de lado tu salud. Valora lo que has conseguido, recarga pilas y afronta la primavera con la mayor energía.

Cuenta con nosotros, porque nosotros siempre vamos a contar contigo. Te esperamos en Benefits Body Mind.

Eduardo Jimenez, fitness instructor.

Nutrición Madrid: Recupera tu figura después de las fiestas, parte 1

En Septiembre ya le dimos la bienvenida al “año nuevo”, por lo que ahora es mucho más fácil retomar los buenos hábitos de nutrición desarrollados en el último trimestre del 2016. Si te pones en marcha desde hoy, en un par de semanas ya habrás podido adelgazar esos kilos “navideños” que han llegado junto al 2017 y recuperar tu figura después de las fiestas. Tranquilos, que tras el paso de Melchor, Gaspar y Baltasar se acabó el roscón y los turrones.

Si por el contrario, no eres del grupo de personas que ya había conseguido mejorar su alimentación previamente a la Navidad, pero te has llenado de buenos propósitos al volver a comer fruta con cada campanada, cuidado con la forma elegida para comenzar a perder grasa.

No sé qué nos provoca a nivel emocional un simple cambio de fecha, pero Diciembre dice que nos saltemos las reglas a la torera mientras que Enero impone la castidad alimentaria, lo que representa un problema bastante grande a la hora de conseguir los objetivos. Os doy toda una lista de motivos, tantos como meses tiene el año:

1. Dietas excesivamente restrictivas
2. Dietas sin seguimiento por un profesional
3. Dietas “milagro”
4. Dietas no personalizadas
5. Dietas sin ejercicio
6. Dietas con fecha de inicio y fin
7. Dietas que repiten el mismo alimento en cada comida
8. Dietas que eliminan la mayoría de los alimentos
9. Dietas de lunes a viernes
10. Dietas tipo “lista de la compra”
11. Dietas de “la vecina del quinto”
12. Dietas sin base educativa

Todo este tipo de “ejercicio dietético” de alto riesgo sólo va a conseguir un efecto rebote en cuanto volváis a la alimentación habitual, ya que son dietas sin fundamento nutricional alguno, y os harán recaer en los mismos errores que teníais anteriormente. Os conllevará un buen enfado al ver que, tras ese gran esfuerzo realizado, no habéis obtenido lo que queríais. Además, una buena alimentación no cuesta un gran esfuerzo, enseguida se ven los efectos y esto motiva el continuar con ello. Es el propio organismo el que disfruta comiendo de esta nueva forma, ¡te lo pedirá el cuerpo!

Si de verdad tenéis la motivación y no sólo el propósito de bajar de peso, buscar un dietista-nutricionista que os enseñe a hacerlo bien, que os proporcione las mejores pautas para conseguir vuestro objetivo y las herramientas para mantenerlo en el tiempo.

Además, hay que combinar los cambios alimentarios con actividad física, realizada de forma adecuada al estado físico actual de cada uno, pero de este capítulo se encargará un entendido en el tema durante el próximo artículo. ¿Quién será?

Pista: es un grandísimo entrenador en Benefits Body Mind y…puede que tenga barba 😉 Muy feliz año a todos y ya sabéis, os espero donde siempre, ¡en Benefits!

Nutrición Madrid: sobrevive a las fiestas de Navidad; consejos para disfrutar sin pasarte

photo credit: Andres Rodriguez FOTOGRAFÍA navidad 2016 via photopin (license)

photo credit: Andres Rodriguez FOTOGRAFÍA navidad 2016 via photopin (license)

La Navidad es la época del calendario nacida para “engordar” a todos los que la celebramos si no somos conscientes de lo que comemos. Cómo no va a ser así, si en cada cena de Navidad se toman entrantes, primer y segundo plato, postre, y todo ello regado con bebidas alcohólicas y/o gaseosas. Si comparamos con la cantidad de alimentos que se toman en una cena habitual, es una barbaridad lo que nos excedemos en estas fiestas. He utilizado las tres variables físicas más importantes para deciros cómo evitar cargarnos un fantástico año fitness, y para que puedas disfrutar sin pasarte.

Espacio: ¿cena casera o restaurante?

Si jugamos en casa lo primero es la organización de la compra. Se propone el menú, se hace la lista de ingredientes necesarios para elaborarlo y se compra la cantidad justa por comensal (siempre va a haber más comida de la que pensamos, nadie se quedará con hambre). Aunque no sea en tu propia casa, seguro que puedes proponer esto como idea, di que miras por su bolsillo y tus familiares y amigos te lo agradecerán.

Si la cena es fuera, y el menú es cerrado, dependerá de cada uno comer la cantidad justa. No pasa nada si queda algo de comida en el plato, puedes pedir que te lo preparen para llevar y tomarlo otro día. Si se piden raciones variadas, puedes proponer tú mismo qué pedir o, como en el caso anterior, ser tú quien tenga el autocontrol para comer la cantidad adecuada. En este caso será tu estómago el que te lo agradecerá al día siguiente y durante esa misma noche.

photo credit: pablofalv Christmas via photopin (license)

photo credit: pablofalv Christmas via photopin (license)

Tiempo: ¿engullir o masticar?

No es la Spartan Race, este tipo de eventos suelen llevar su tiempo y nadie tiene prisa por quitar comida de la mesa, todo lo contrario. Si tu vecino de mesa decide competir por vaciar los platos, dile donde se encuentra botiquín con los antiácidos, le harás un favor.

Al inicio, sirve en tu plato los entrantes que quieras tomar, para medir bien la cantidad que vas a ingerir. Si es la quinta vez que llenas tu plato, no llegarás ni al segundo. Degusta lo que comas, suelen ser alimentos que no se toman de forma habitual, así que disfruta, paladea, mastica y, finalmente, traga despacio. Facilítale (algo) el trabajo a tu sistema digestivo.

Masa: ¿grasa o magra?

Como he dicho antes, los alimentos que están presentes en estas fechas suelen ser poco habituales durante el resto del año, por lo que no voy a deciros que no los disfrutéis. Se asume que se va a ingerir más cantidad, pero normalmente se seleccionan ingredientes de mayor calidad. Siempre hay un plato principal en el que predomina la carne o el pescado, normalmente asados, y no suelen presentar excesiva grasa, pero al ser una cantidad mayor las calorías también aumentan. Para contrarrestarlo, podemos aprovecharnos de entrantes o guarniciones a base de verduras y hortalizas, aportarán sabor y color a nuestros platos pero no subirán la cuenta calórica a base de grasas saturadas. Además, hay que tener en cuenta la ingesta de alcohol, que dispara el “cuentacalorías”. No olvides beber agua, es lo único que hidrata. ¡Ah! Un secreto: el “digestivo” tras la comida… ¡No es nada digestivo!

Desde el Departamento de Nutrición de Benefits Body Mind, muy felices fiestas a todos.

Nutrición Madrid: ideas fitness para este Otoño

Llega el otoño y con él, la oportunidad de aprovechar ciertas verduras y frutas en su punto óptimo de maduración. Sin salir de la idea de nutrición saludable, se pueden elaborar recetas sencillas a base de estos alimentos de temporada.

Dentro del campo de la alimentación, se tiene muy en cuenta las cualidades organolépticas, como son el sabor, el olor o la textura, de los alimentos que consumimos. Es decir, cuando un alimento es de temporada, nos referimos a que estas propiedades se encuentran en su mejor momento dándole una calidad superior. Además, se pueden adquirir a mejores precios, ya que es más económico que producir alimentos fuera de su época estival. Por otra parte, consumiendo los alimentos de temporada, apoyamos la agricultura tradicional.

Siendo más concreta, os detallo los alimentos que pertenecen al otoño. Dentro de las frutas, destacan los cítricos, especialmente la mandarina que es muy difícil tomarla fuera de esta época, las uvas, la granada, la manzana y la pera. En cuanto a las verduras, la calabaza no solo debe estar presente como elemento decorativo en “Halloween”, si no en nuestras parrillas, junto con la berenjena, el calabacín o las setas. No hay que olvidar a los frutos secos, las castañas cobran especial importancia en otoño, aunque su consumo debe ser ocasional y es mejor combinarlas con nueces o almendras.

Os propongo un sencillo menú festivo, que incluye los alimentos mencionados y cocinados de una forma adecuada.

Un entrante:

Tartaletas con rúcula, granada y nueces, sobre una rodaja de manzana “Golden”

Un primero:

Verduras de temporada asadas con hierbas provenzales (calabaza, tomate, berenjena y cebolla por ejemplo)

Un segundo:

Solomillitos de cerdo con guarnición de patatas panadera en salsa de boletus y trufa

Para hacer la salsa:

Ingredientes:
250gr de Variado de setas o boletus.
1 cebolla
1 diente de ajo
1 dado de mantequilla
1 trufa negra
Preparación:
Cortamos la cebolla en cuadraditos pequeñitos.
Pochamos la cebolla junto con el ajo a fuego suave.
Cuando la cebolla se poche y empiece a dorarse ponemos un poquito mas de aceite ( 1 Cucharada mas o menos) e incorporamos el dadito de mantequilla y removemos bien.
Añadimos las setas.
Rehogamos y dejamos que se doren y suelten todo el agua que les pudiera quedar.
Ponemos la nata para cocinar (no más de  1/4 del brick para que tenga mas sabor a setas)
Rectificamos de sal.
Con un rallador de mano rallamos la trufa y espolvoreamos sobre la mezcla.
Añadimos a las patatas  y listo.

Un postre:

Sorbete de mandarina

Por si no sabes cómo hacerlo:

Ingredientes:

1/2 litro de helado de sorbete de limón

8 mandarinas

1 benjamín de cava

hierbabuena y fruta de color rojo para decorar

Preparación:

Es una receta fácil de preparar, lo primero es pelar las mandarinas, prestando atención a quitar tantos hilos y pielecillas blancas y pepitas como nos sea posible.

Luego las trituramos y pasamos el zumo resultante por un colador fino, para obtener un poco más de dos vasos de un zumo muy líquido, sin ningún tipo de grumo.

Por último, batimos el helado de sorbete junto con el zumo de mandarina y un vaso de cava (unos 250ml). Lo probamos y ajustamos al gusto.

Ahora ya sólo queda servirlo en unas copas de cava o de cóctel y adornar con las hojas de hierbabuena y la fruta de color rojo.

Se puede guardar en la nevera un par de horas, pero es conveniente no decorarlo hasta el último momento.

Si os quedáis con hambre, unas castañas asadas pueden rematar la tarde otoñal. Espero que os haya gustado mi recomendación, ¡venir a contármelo Benefits!

NUTRICIÓN MADRID: MEJORAR TU ALIMENTACIÓN… ¿DELANTE DE LA TELEVISIÓN?

Foto: elmundo.es

Foto: elmundo.es

Chicote pone las #dietasaexamen y los nutricionistas #damoslanota.

No todo el contenido del programa es materia orgánica para tener origen televisivo, pero el mensaje final deja bastante que desear. Es decir, no vamos a crucificar a quien menciona (por fin) la figura del dietista-nutricionista, pero desde luego se debe exigir un rigor mucho mayor antes de emitir programas que puedan influir en la salud del telespectador.

Os hago un breve resumen del programa de Septiembre. Plantearon  5 alternativas a la dieta mediterránea con el objetivo común de pérdida de peso. La dieta mediterránea protagonizada por el chef y pautada por intercambios (una medida fácil y de la vieja escuela para ordenar los alimentos en el día) tenía el objetivo de desbancar a estas otras dietas de peor calibre o ni siquiera consideradas para pérdida de peso.

  • Dieta de Hollywood: una dieta tan peliculera como la industria cinematográfica que la cede el nombre. 48 horas a zumos de frutas únicamente, con una bajada considerable de peso debido al líquido que se pierde realmente y con un efecto rebote tan inmediato como un boomerang. Poco más que añadir.
  • Dieta de los días alternos: un día comes todo lo que te da la gana y al siguiente “depuras” tu organismo con alimentos bajos en calorías. Lo mismo que decirle a tus hijos “hoy haz pellas pero mañana toca ir al cole”.
  • Dieta proteinada: eliminar la ingesta total de azúcares y carbohidratos para hacer entrar el cuerpo en un estado de cetosis. De esta forma, el organismo utiliza como combustible la grasa almacenada. Esta dieta debe ser pautada únicamente por un profesional, tras descartar cualquier patología y con suplementación vitamínica y mineral. Además, no debe mantenerse más de un mes.
  • Dieta crudivegana: no solo excluye los alimentos y derivados de origen animal, si no que impide una cocción que supere los 41ºC. Defiende que es la temperatura máxima a la que el sol sometería los alimentos y no debe superarse. Es muy limitante en cuanto a oferta alimentaria y no es una propuesta de pérdida de peso, sino una alimentación basada en una creencia personal unida a un estilo de vida. Al menos, en el programa se indicó la necesidad de suplementar vitamina B12.
  • Dieta paleo o Paleodieta: defiende la creencia de tomar los alimentos que se ingerían en el Paleolítico. También presenta carencias nutricionales como la fibra y un exceso de proteína según el planteamiento realizado por el programa, aunque detallaron más extensamente la forma de entrenamiento asociada a esta tendencia.

Todas ellas consiguieron una bajada de peso, sí; se dejó claro que las dietas “milagro” no son beneficiosas aunque consiguieran la bajada de peso, también; se puso de manifiesto que es necesario incluir la actividad física en el día a día, pero… ¿ese es el objetivo de una persona que quiere encontrarse mejor a nivel físico, mental y de salud? El objetivo real incluye el mantenimiento de dicha pérdida, y para ello, es totalmente necesaria la educación nutricional. Una pauta que enseñe unos buenos hábitos dietéticos y un seguimiento para evaluar el avance de la persona que hace ese cambio, marcado todo por un dietista-nutricionista que, dicho sea de paso, no sólo sabe medir el contorno de la cintura como ocurre en la evaluación de Chicote.

Otro fleco que deja suelto el programa es que para adelgazar, hay que contar calorías en lugar de nutrientes. Hay alimentos como el pescado azul o los frutos secos que, por su contenido en grasas insaturadas, son más calóricos y no por ello hay que dejar de comerlos, ya que su aporte nutricional es tan saludable como necesario. Está claro que eliminando ciertos alimentos de la dieta, como los precocinados, fritos, salsas grasas o bollería, va a mejorar la composición corporal, pero no implica que esas dietas concretas mejoren por si solas dicha composición.

https://www.google.es/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&cd=&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwizroSjo9rPAhWE2RoKHQRrD5sQjB0IBg&url=http%3A%2F%2Fwww.antena3.com%2Fprogramas%2Falimentos-chicote%2Fnoticias%2Fel-lunes-estreno-del-especial-dietas-a-examen-en-antena-3-con-chicote_2016090357caa7250cf2559eb36a09e6.html&bvm=bv.135974163,d.d2s&psig=AFQjCNE6ZK0_5pIadFLlluDV-4D-kFrUwg&ust=1476533797212898

Foto: antena3.com

La falta de rigor nutricional del programa puede dar lugar a ideas erróneas. Por este motivo, os animo a que seáis críticos con todo aquello que no proviene de una fuente fidedigna, que si tenéis dudas sobre si vuestra alimentación o composición corporal es la adecuada, consultéis con un profesional. El dietista-nutricionista es el profesional que tiene la formación adecuada para implantar hábitos dietéticos correctos y ayudaros en vuestro objetivo de pérdida de peso, aumento, o simplemente mejora de vuestra alimentación. De verdad, buscarnos, no nos encontramos escondidos tras el despacho de un endocrino en la Sanidad Privada.

Por último, un mensaje para Chicote. “Si necesitas una nutricionista, ¡te espero en Benefits! Hay un montón de entrenadores deseando que realices algo más de 10000 pasos al día ;)”

SEPTIEMBRE, EL OTRO AÑO NUEVO: VUELTA AL GIMNASIO Y A LA RUTINA

“1 de Septiembre de 2016.-

Querido diario:

Ayer volví de la playa, ¡qué depresión postvacacional tengo! El primer día de trabajo y ya me encuentro saturada, necesito más vacaciones… Además, se me ha ocurrido subirme a la báscula esta mañana, (por la mañana sí, que por la tarde peso un kilo más seguro, con la cantidad de grasa que tiene la comida del trabajo) y el resultado ha sido desastroso: ¡3 kilos he engordado! De mañana, no pasa, me apunto al gimnasio.

Para empezar, voy a llenar la nevera de fruta y verdura. Prometido. Bueno mañana no, que este fin de semana tengo barbacoa, pero la semana que viene empiezo sí o sí…”

¿A cuántos de vosotros os han sonado familiares estas líneas? En formato diario, conversación con los amigos o con los compañeros del trabajo, pero en cualquier caso, es la realidad de cada Septiembre. Ya puede dar el reloj de la puerta del Sol las campanadas el 31 de Diciembre que para mí el año comienza ahora. Y es un momento tan bueno como cualquier otro para empezar a cuidar tu alimentación y comenzar con una buena rutina de ejercicio.

Aquí va mi recomendación:

  • La vuelta a la rutina ayuda a retomar los horarios de las comidas y ser constante con ellas. Lo primero es ir a hacer una buena compra al súper (después de haber comido, hacer la compra con el estómago vacío te va a llevar a los pasillos que peor alimentos contienen) para tener siempre disponibles en casa y en el trabajo los ingredientes más saludables.
  • Si la cocina de tu lugar de trabajo deja mucho que desear, prepárate el táper. Ahora que el calor no quiere irse, ensaladas completas con una base de cereal integral o legumbre en frío son opciones ricas y muy cómodas. Te sentirás mucho mejor si también trabajas después de comer, previniendo esa incómoda pesadez abdominal que dejan las digestiones de comidas ricas en grasas.
  • ¡Disfruta la fruta! Aprovecha toda la fruta de temporada para esas comidas intermedias. No dejes pasar la hora de la media mañana y la media tarde o llegarás con un hambre voraz a la comida y a la cena, tomando una cantidad mucho mayor de la que necesitas.
  • Bebe agua. Aunque en verano no haya sido tu bebida predilecta, es la única que de verdad sirve para hidratar al organismo. No te digo ni dos litros ni tres, si no que bebas siempre que tengas sed. Igual que no debes estar muchas horas sin comer, tampoco puedes estarlo sin beber (agua).
  • Actividad física. No sólo viene bien a nivel cardiovascular o para recuperar la forma física. El ejercicio libera endorfinas, neurotransmisores que producen sensación de bienestar, por lo que cuando hayas acabado tu entrenamiento habrás dejado atrás ese agobio que te provoca tu jefe tras la vuelta de vacaciones.

Para todo esto puedes recurrir a profesionales, tanto entrenadores como tu nutricionista te ayudarán a conseguir este objetivo del “nuevo año”.

No lo retrases más, ¡os esperamos en Benefits!